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jueves, 19 de agosto de 2010

Plátanos machos fritos con chocolate y sirope de menta.

El plátano que voy a utilizar en esta preparación, es un plátano macho verde, menos dulce, que el canario, pero idóneo para cocinarlo con miel, aunque los canarios también quedan perfectamente, más blandos y suaves al paladar. El plátano verde macho, después de cocinado frito, es más harinoso, menos dulce y menos cremoso y mi paladar tiene la sensación de estar comiendo una castaña cocida, por lo tanto, si alguien quiere emular la preparación, deberá seleccionar el plátano que más se acomode a sus gustos. También se pueden utilizar plátanos machos maduros, personalmente me gustan los verdes, aunque se que a muchos no les resultan muy satisfactorias sus conotaciones organolépticas.


En esta preparación se va a utilizar un par de plátanos machos verdes, una buena cucharada de miel y una nuez de mantequilla. Para el toque final en el emplatado he utilizado grageas de cacao 99,9% (muy amargo), sirope de menta y crema de leche montada. Los plátanos machos verdes, son dificultosos de pelar. Para lo cual y con la punta de cuchillo, cortamos la piel longitudinalmente, en dos partes y luego se va levantando la piel con los dedos. Una vez los plátanos desprovistos de su piel, se cortan por la mitad y luego longitudinalmente, tambien por la mitad. Se embadurnan los trozos de plátano con miel. y se ponen en una cazuela/rustidera a freír con la mantequilla. La pulpa de estos plátanos machos es dura y harinosa, para que se hagan bien los tenemos que cocinar a fuego suave, para que no se quemen y al final subiremos el fuego para que la superficie se caramelice. Durante el proceso de cocinado, si fuera necesario, se frotan los trozos de plátano con un poco de miel. Para esto no hay nada mejor que la punta del plátano, que untada de miel la frotaremos por los trozos de plátano. Una vez terminada la fritura de los plátanos, los sacamos y reservamos para su posterior emplatado. En la cazuela/rustidera añadimos, sobre la miel y mantequilla que nos ha quedado, un poco de crema de leche. Por lo tanto lo que vamos hacer es un desglasado. Una vez listo el desglasado lo añadimos sobre unas grageas de cacao (añadir cuando el líquido tenga la temperatura tenga 55º C) y revolvemos bien hasta obtener un chocolate fino y brillante, el toque de la miel le da una gracia especial a este chocolate. En un plato, ponemos 4 porciones de plátano los aliñamos con unos trazos de chocolate y sirope de menta, da frescor al preparado. El remate final un poco de crema de leche montada. Así fue sacado a la mesa. Nota:
Servir a la mesa parte del chocolate fundido para el que quiera aumentar la dosis de este. El chocolate como bien sabéis es producto de origen netamente méxicano

Alguno puede pensar que al ser el plátano un producto llevado por los españoles durante el descubrimiento de aquellas tierras, su consumo no esté implantado en México. Os diré que en México se cultivan plátanos en los estados de Veracruz, Tabasco, Oaxaca, Quintana Roo, Guerrero (como productores más importantes). La producción más grande es la del estado de Veracruz con 23.000 toneladas. México produce el 11% de la producción mundial.
El plátano es muy consumido en México en diferentes platos y se toma tanto guisado, frito, como el dulce para postre.

Algunos datos Históricos sobre el plátano
El Plátano pertenece al grupo de las zingiberales familia de las Musáceas y la planta no deja de ser una herbácea que forman pseudo troncos que se asemejan a los troncos de las palmeras, pero a diferencia de éstos, los pseudo troncos no se lignifican.
Hay diferente variedades de plátanos comestibles, entre los que tenemos plátanos comestibles crudos (Musa cavendishii), los bananitos o plátanos enanos (Musa x paradisiaca) y los plátanos machos o para cocer (Musa paradisiaca). Al plátano macho también se lo conoce como "plátano de guisar o hartón", más grande y menos dulce que el resto de variedades de su misma familia. La clasificación de estos tres tipos de plátanos es muy general. Por ejemplo en Canarias (el mejor plátano del mundo) hay cinco variedades de plantas de plátano (Gran enana, la Gruesa palmera, la Zelig, la Brier y la Johnson negra.).
El hallazgo del plátano se lo quieren atribuir los ingleses en las Islas de la Polinesia donde crecía espontáneamente, se ve que no habían leído a los clásicos antiguos, ya que Plinio el Viejo describía su hallazgo en Asia durante las campañas de Alejandro el Grande.
Por lo tanto el plátano tiene su origen en el Asia meridional, siendo conocido en el Mediterráneo desde el año 650 d.C.
En el siglo XIV pasó al continente Africano procedente de Madagascar y se extendió su cultivo por África, a las Canarias llego de Guinea Ecuatorial en el siglo XV.
Una vez consolidado su cultivo en las Islas Canarias, los españoles de la mano del obispo español Tomás de Berlanga, fue llevado, el dorado fruto, a Santo Domingo en 1516.
Es curioso sin embargo que en las culturas hebrea y egipcia no aparezca tan importante alimento, lo que hace pensar que desde su origen hindú o chino, su cultivo no se expandiese hacia Europa hasta los albores de nuestra era, sin duda debido a la dificultad de su explotación y transporte.

El plátano macho y el bananito son propios del Sudoeste Asiático, su cultivo se ha extendido a muchas regiones de Centroamérica y Sudamérica, así como de África subtropical; constituyendo la base de la alimentación de muchas regiones tropicales. El plátano es el cuarto cultivo de frutas más importante del mundo. Los países latinoamericanos y del Caribe producen el grueso de los plátanos que entran en el comercio internacional, unos 10 millones de toneladas, del total mundial de 12 millones de toneladas. Es considerado el principal cultivo de las regiones húmedas y cálidas del sudoeste asiático. Los consumidores europeos lo aprecian sólo como un postre, pero constituye una parte esencial de la dieta diaria para los habitantes de más de cien países tropicales y subtropicales.